
La calle es aventura para el privilegiado; fuente de perspectiva y literatura del que puede vivir sin recursos, sabiendo que tiene adonde regresar y caerse muerto. Pero para el que de verdad carece de opciones, el mismo mundo es una pesadilla, origen de todos los temores, angustias y miserias de tener que escuchar el sermón en el que no se cree para al final, por lo menos, recibir el pequeño plato de sopa caliente. Un acto de supervivencia que surge de la nada, cuando es necesario continuar, en contra de todo lo diseñado para provocar el fin.
Si la estrategia de la Inteligencia Artificial (IA) es acumular la mayor cantidad de datos, para luego regurgitarlos de manera organizada, no ha hecho nada que en general nuestro sistema de educación y los promotores de mitos no le hayan ya mostrado a los humanos, con la excepción de hacerlo a mayor velocidad. Pensar, sin embargo, la habilidad de cuestionar lo creído y desmantelar sus asumidos postulados, para desenmascarar ángulos desapercibidos por las mentes del presente y el pasado, todavía reside en la total autonomía del cerebro humano, aunque solo sea en el de un número altamente reducido. Se podrá absorber toda la información posible sobre los ríos del mundo y, en un tiempo sorprendentemente breve, concluir que sus aguas desembocan en el mar. Crear universos de líquidos que fluyan en contra de la corriente y estudiar sus posibilidades, revelando nuevas realidades que de otra forma hubieran permanecido escondidas, es otra cosa. El día que la IA sea capaz de pensar de verdad, es decir, la exploración ilimitada de lo inimaginable, ese es el día en que la unicidad de lo humano será igualada. Por lo demás no es más que una necia que, aunque capaz quizás de exterminarnos, seguirá siendo una tonta que al no tenernos, solo hallará un horizonte de extinción que se le acercará mucho más veloz de lo que jamás pudo hacerlo con nosotros. La puerta para cualquier otro universo intentar de nuevo.
¿Acaso podrá una máquina sentir amor? En el momento que el titular noticioso sea “Inteligencia artificial opta por sacrificarlo todo para ayudar a un desconocido” sabremos haber sido alcanzados.
