
Lo aprendido es material para una repetición que pasa por saber. Mas sentarse a barajar lo sabido en busca de nuevas combinaciones, afina la intuición que olfatea el lugar de lo hasta ahora escondido, allí donde lectores esperan a ser creados, y la ardua acumulación ofrece la bendición de poder comenzar de nuevo. Es el siglo en que hemos aprendido a convivir con la múltiple simultaneidad de cada tiempo y todo lo demás. Leer cien excelentes libros para poder redactar uno bueno. Pues la fidelidad a la probada explicación se merece la sospecha, y la democracia, como voluntad de la mayoría, es problemática, necesitando el ajuste continuo que asegure el desbanque oportuno de lo favorecido, abriendo siempre las puertas a otra cosa. La eficiencia es un mito que preserva su divinidad, y la humanidad precisa la vigencia permanente, como el universo, de todos los proyectos. La profundidad de la belleza que cada individuo carga así lo exige, y solo la muerte a destiempo debe ser llorada como fracaso. El preámbulo a levantarse e intentar hacerlo mejor.
