Hubris

Illustration for John Milton’s Paradise Lost by Gustave Doré (1866)

Aterrados por el anuncio del trueno, los animales del bosque huyen en busca de refugio. Los árboles, ahora solos, se deleitan agradecidos en el torrente de la tormenta. Gotas que en forma de océano salado imrrumpen violentas el paso entre la península y el continente de nuestra cuna, para impensables regalarnos Grecia, Roma y Bizancio, el imperio de los mil años. Pero el sapo cuando encuentra humedad, qué razones podrá tener para moverse, perdiendo sin darse cuenta su pantano en un santiamén. Un pequeño charquito apartado si acaso, pues la debacle inesperada de la pasada abundancia no tiene por lo regular la iniciativa de inventar, sabiendo solo de viejas raíces. Pensándose aún poderoso, intenta seguir pagando deudas con la moneda de su creación, siendo siempre el último en entender la infidelidad de su propia pareja.

Published by ricardoavega

Ricardo A. Vega nace un 27 de noviembre de 1960 y fueron vecinos en Santurce, Puerto Rico, los obligados a escuchar sus primeras opiniones sobre el mundo y la vida, lloradas a viva voz. Veintiún años después y, entretenido por marchas y piquetes en el recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico, a duras penas logra acumular tres años de bachillerato en la facultad de Ciencias Naturales, cuando decide aventurar estudios teológicos en Brasil y México. Luego de un corto regreso a La Isla y con 26 años de edad, se aventura en un exilio que lo lleva hacia la ciudad de Boston en los Estados Unidos, terminando su bachillerato en ciencias en la Universidad de Harvard y luego concluir su maestría en educación en la Universidad de Massachusetts. Vive más de la mitad de su vida en los fríos invernales del noreste norteamericano para, luego de 25 años como educador, retirarse con esposa e hijos a Las Filipinas, desde donde ahora escribe.

Leave a comment