Los confines del desierto

pendencieros son los insectos
negándole a los estudiosos
la clasificación completa de la vida
regalándoles el placer de la búsqueda

caprichosa es la magia escondida
en el túnel de los tiempos
esos que en todas partes están
dando la impresión de hallarlos
cuando son ellos los que te encuentran

leyendo la Anábasis de Jenofonte
Alejandro imaginó conquistar el mundo
como también entusiasmado leyendo
aspiro capturar todo el conocimiento
aun sospechando de las fronteras
más allá de lo sabido
pues para El Magno era obvio
que había tierras al sur de Egipto
y orientes que sobrepasaban
el horizonte indio

Published by ricardoavega

Ricardo A. Vega nace un 27 de noviembre de 1960 y fueron vecinos en Santurce, Puerto Rico, los obligados a escuchar sus primeras opiniones sobre el mundo y la vida, lloradas a viva voz. Veintiún años después y, entretenido por marchas y piquetes en el recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico, a duras penas logra acumular tres años de bachillerato en la facultad de Ciencias Naturales, cuando decide aventurar estudios teológicos en Brasil y México. Luego de un corto regreso a La Isla y con 26 años de edad, se aventura en un exilio que lo lleva hacia la ciudad de Boston en los Estados Unidos, terminando su bachillerato en ciencias en la Universidad de Harvard y luego concluir su maestría en educación en la Universidad de Massachusetts. Vive más de la mitad de su vida en los fríos invernales del noreste norteamericano para, luego de 25 años como educador, retirarse con esposa e hijos a Las Filipinas, desde donde ahora escribe.

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