
“…those pillars keep the heaven and earth apart.”Homer / The Odyssey
Todos los que le rapeaban a Penélope, se comían también la carne de sus vacas y ovejas. Los chinos entienden que las costas que moja el mar de ellos le pertenecen. Así ven los norteamericanos el Caribe, como los romanos pensaban el Mediterráneo y los griegos el Egeo, donde uno de sus reyes se extravió camino a casa, aún luego de haber ganado la guerra.
Un solo cabello de la momia del faraón fue suficiente para determinar, con el más sofisticado de los espectrómetros, todas las drogas que en vida se había metido. Antiguos mayas cavaban túneles en la profundidad de los cenotes, comenzando al nivel del agua y conectando, posiblemente, la base de sus pirámides, ninguna de las cuales está hoy en funcionamiento, a pesar de que aún hay millones de descendientes en la selva hablando sus lenguas.
“If they saw him return to Ithaca, they would all pray for faster feet, instead of wealth and gold and fancy clothes.”
Homer / The Odyssey
Las riquezas llaman la atención de los que desean robarlas, y quienes lo logran viven aterrados de que sus dueños originales, o sus herederos, regresen a reclamarlas. Por esto promueven la historia, cierta por demás, de que los primeros que acumularon eran unos pillos. El derroche de lo ajeno vive en la idea de que lo antiguo está muerto, creyendo su resurrección una falacia. Aun así duermen con un ojo abierto y los tenis puestos.
“Y vosotros, mis placeres de medianoche, mis infolios! ¿Habré de renunciar al intenso deleite de abrazaros? ¿Me llegará el conocimiento, si es que me llega, por un incómodo ejercicio de intuición y no ya por esta querida costumbre de la lectura?” Charles Lamb / Elia (1823)
