More than meets the eye

Intenté redactar una completa descripción de lo ocurrido en un segundo de mi pasado, incluyendo el estudio a fondo de todos los factores internos y externos que lo moldearon, sin tampoco olvidar cada uno de sus contextos. Luego de dos mil páginas escritas tuve que admitir que la mayoría, por no tener suficiente vida disponible, quedaría fuera, convirtiendo el atrevimiento en una exhaustiva minucia que sin remedio se convertía en inacabada mentira. No por esto pude evitar considerar un bosquejo de lo ocurrido en el próximo minuto.

Los tiempos son una repetición constante de lo que jamás será exactamente igual. Escribe Hawking que Magallanes con su regreso, finalmente convence a las personas sobre la naturaleza esférica de la Tierra. Excepto que el navegante portugués, al servicio de España nunca regresó y, si de agujeros negros y singularidades se quiere conocer, estudiar al astrofísico inglés está, entre las mejores apuestas. Juan José Millás cuenta que en su carrera de escritor ha a tenido múltiples oportunidades de ir a Praga, pero se ha negado, pues la idea de la ciudad que caló la lectura de Kafka en su imaginación es tan querida, que teme decepcionarse.

Sin yo saber los pormenores, mis hijos, que cuando no están en la escuela viven frente a sus computadores en un universo dominado por TikTok, se han dedicado a memorizarse las interpretaciones del musical Hamilton, con un nivel de apreciación y envolvimiento que insiste en la fidelidad y en la reflexión sobre el trasfondo histórico. No sabían cuando les comenté, que un puertorriqueño era el motor detrás de todo el proyecto. Por si fuera poco, hace algunas semanas hallaron una muy certera serie animada que narraba, con impresionante precisión, la Odisea de Homero, memorizando también las múltiples aventuras, junto con todos los personajes y, viniendo a mí a mostrarme, con hinchado orgullo su logro, pues sabían que el texto estaba en nuestra biblioteca, haciéndome ver con ellos la serie, junto con las discusiones pertinentes. Un mundo extraño y sorprende el que hoy nos toca, mucho más de lo que con regularidad panfletaria estamos dispuestos a resumir.

Published by ricardoavega

Ricardo A. Vega nace un 27 de noviembre de 1960 y fueron vecinos en Santurce, Puerto Rico, los obligados a escuchar sus primeras opiniones sobre el mundo y la vida, lloradas a viva voz. Veintiún años después y, entretenido por marchas y piquetes en el recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico, a duras penas logra acumular tres años de bachillerato en la facultad de Ciencias Naturales, cuando decide aventurar estudios teológicos en Brasil y México. Luego de un corto regreso a La Isla y con 26 años de edad, se aventura en un exilio que lo lleva hacia la ciudad de Boston en los Estados Unidos, terminando su bachillerato en ciencias en la Universidad de Harvard y luego concluir su maestría en educación en la Universidad de Massachusetts. Vive más de la mitad de su vida en los fríos invernales del noreste norteamericano para, luego de 25 años como educador, retirarse con esposa e hijos a Las Filipinas, desde donde ahora escribe.

Leave a comment