And love will steer the stars*

De niño me crié con las revoluciones de los 60’s, y según fui creciendo me llegué a preguntar, ¿cómo fue que un movimiento tan expandido, un día, simplemente terminó? Recordaba la renovación de la pregunta cuando Jenny, luego de vivir con intensidad las facetas más profundas del activismo, un día tuvo un hijo y dedicándose a criarlo se buscó un trabajo, como cualquier otra madre soltera norteamericana de limitados ingresos, para terminar casándose con Forrest, nunca más mostrando interés en lo que parecía tratar como una vida pasada que era mejor olvidar. No era la primera vez que yo revisitaba la interrogante, recordando en lo personal ser parte de un movimiento que, pareciendo haber cautivado las mentes y corazones de las mayorías, un día se sentó, regresando todos a las rutinas que durante los eventos habían sido radicalmente cuestionadas y abandonadas. Los análisis que intentan responder a lo que jamás fue una observación propia, sino la gran cuestión en la mente de muchos, dan para abastecer varias bibliotecas. Saber que la administración del presidente Nixon se entendió como delegado para detener tal movimiento, siempre me encaja como pieza importante del rompecabezas, y los eventos presentes como una continuación que cosecha en las victorias de los conservadores de hace hace más medio siglo. Por supuesto que la complejidad y extensión histórica de la reflexión que busca contestar la pregunta es mucho mayor de lo que aquí se presenta; en especial la realidad de que estas victorias nunca han sido monolíticas, y el esfuerzo por borrar o totalmente erradicar el pensamiento liberador, tarde o temprano encuentra su fracaso. En Puerto Rico también tuvimos nuestro Romero, bien temprano en la reacción, el cual, a pesar de como todos ellos extender la sombra de su influencia más allá de su tiempo sobre la Tierra, también estimuló, como en todos los rincones de la historia, el pensamiento que ayudó a mantener viva y en constante actualización, la idea e implementación de un mundo libre de autoritarismos. Lo resumiría en el comentario del comediante malasio-americano Ronny Chieng, el cual durante un sketch en donde uno de sus interlocutores, en un grupo representado reporteros de noticias perdía los estribos, pues su corbata no era del color rojo oficial le contesta, “Calm down! Is this your first dictator?”

  • The 5th Dimension / “Aquarius-Let the sunshine in”

Published by ricardoavega

Ricardo A. Vega nace un 27 de noviembre de 1960 y fueron vecinos en Santurce, Puerto Rico, los obligados a escuchar sus primeras opiniones sobre el mundo y la vida, lloradas a viva voz. Veintiún años después y, entretenido por marchas y piquetes en el recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico, a duras penas logra acumular tres años de bachillerato en la facultad de Ciencias Naturales, cuando decide aventurar estudios teológicos en Brasil y México. Luego de un corto regreso a La Isla y con 26 años de edad, se aventura en un exilio que lo lleva hacia la ciudad de Boston en los Estados Unidos, terminando su bachillerato en ciencias en la Universidad de Harvard y luego concluir su maestría en educación en la Universidad de Massachusetts. Vive más de la mitad de su vida en los fríos invernales del noreste norteamericano para, luego de 25 años como educador, retirarse con esposa e hijos a Las Filipinas, desde donde ahora escribe.

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