El exquisito fruto del ignorar y la paciencia

Anselm Feuerbach
“Paolo and Francesca” (1864)

en la ensordecedora desesperanza
que retumbó ayer todo el día
trescientas millones de parejas
hicieron el amor y sin porfía
ningún parte de prensa amarilla

imposible decir que fue por común
que nadie redactó sobre las caricias
pues qué más cotidiano que el odio
o el poder ejercido con justificaciones
sobre los faltos de voz y justicias
abarrote de medios exigiendo albricias

un millón trescientos mil poetas
andaron ayer el planeta
cuatrocientos mil de estos
de alguna forma publicarán
sus engendrados versos
y el resto que guardó sus apuntes
en los bolsillos de su cesto
caminarán erguidos entendiendo
la belleza de un pensar que se cuece
en las décadas que silban los vientos

Published by ricardoavega

Ricardo A. Vega nace un 27 de noviembre de 1960 y fueron vecinos en Santurce, Puerto Rico, los obligados a escuchar sus primeras opiniones sobre el mundo y la vida, lloradas a viva voz. Veintiún años después y, entretenido por marchas y piquetes en el recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico, a duras penas logra acumular tres años de bachillerato en la facultad de Ciencias Naturales, cuando decide aventurar estudios teológicos en Brasil y México. Luego de un corto regreso a La Isla y con 26 años de edad, se aventura en un exilio que lo lleva hacia la ciudad de Boston en los Estados Unidos, terminando su bachillerato en ciencias en la Universidad de Harvard y luego concluir su maestría en educación en la Universidad de Massachusetts. Vive más de la mitad de su vida en los fríos invernales del noreste norteamericano para, luego de 25 años como educador, retirarse con esposa e hijos a Las Filipinas, desde donde ahora escribe.

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