
hoy entregué otro minuto
al misterioso sendero de la nada
y yo curioso lo observaba
mientras sus hermanos partían
veloces a otras nadas
considerar todos los viajes
era propuesta alocada
así me concentré en el primero
que de mí se alejaba
sé que ya hubo muchos
que marcaron la jornada
mas a dónde fue ese
que mi atención capturaba
lo tomo como ejemplo
para descubrir el patrón
que alguna teoría reclama
un modelo que pueda ordenar
el continuo reguero de cascadas
cuestiono si su viaje lo determina
el imán de algún agujero
oscuro en su escondite
de toda luz tragada
o si acaso es energía
pendiente a fundirse
con sus melancólicas hermanas
y así transformarse en otra cosa
impredecible entre los infinitos
que guarda la inmensidad inexplorada
pero siempre anda Parménides
pendiente a refutar
el mito de la nada
pues lo que no podemos pensar
está fuera de lo posible
incluyendo al tiempo
y su ilusión malvada
mas mi cuerpo se deteriora
en entropía devoradora
que como paño pule y pule
los espejos del antes y el mañana
así descanso y me despido
de mi minuto y del candor
bon voyage camarada
invisible como el amor
incierto como la nada
