Lecturas IX

El saliente

Descendiente de Los Tres Reyes Magos, Presbítero Juan reinaba como patriarca cristiano sobre una nación rica en oro, maravillas y extrañas criaturas, perdida entre los paganos y musulmanes de oriente, durante la llamada Edad Media europea. En un principio, Presbítero Juan presidía sobre la comunidad cristiana en India fundada por Tomás, el apóstol del Señor quien, avergonzadas sus dudas con heridas de crucifixión, había salido corriendo a ejercer su llamado lo más lejos que pudo, como bien nos cuenta el hoy apócrifo libro de Hechos que lleva su nombre. Pero con la llegada de los musulmanes y el sometimiento de los hindúes, Presbítero Juan se ve obligado a mover su pueblo a algún lugar misterioso del Asia Central, donde permanece escondido, hasta que colonizadores portugueses creen haberlo encontrado en Etiopía, único punto aislado de cristianos del África Oriental.

Presbítero Juan como emperador de Etiopía según los portugueses

Cristóbal Colón, quien para finales del siglo XV vivía fascinado por las historias de riquezas en el mundo oriental, estudiaba y tomaba notas sobre la vida y conquistas de gran Khan del este. En una marginalia que aun se conserva Colón escribe “vive el gran Khan en un inmenso palacio, con su techo cubierto en oro.”

En uno de los saqueos a monasterios en las costas de Inglaterra, Björn Ironside, el vikingo, había encontrado, entre los documentos olvidados por los antiguos romanos en la isla, un mapa de un extraño mar que se adentraba profundo en el continente, hasta llegar al Oriente. Obsesionado y sin saber que tenía en sus manos el trabajo de Strabo, vivió muchos años soñando y planeando una expedición que eventualmente lo llevó hasta las costas de Italia y Sicilia, en donde pudo de primera mano escuchar y palpar los tesoros que esperaban escondidos en dirección a la salida del el sol.

Hecho de Tomás

Published by ricardoavega

Ricardo A. Vega nace un 27 de noviembre de 1960 y fueron vecinos en Santurce, Puerto Rico, los obligados a escuchar sus primeras opiniones sobre el mundo y la vida, lloradas a viva voz. Veintiún años después y, entretenido por marchas y piquetes en el recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico, a duras penas logra acumular tres años de bachillerato en la facultad de Ciencias Naturales, cuando decide aventurar estudios teológicos en Brasil y México. Luego de un corto regreso a La Isla y con 26 años de edad, se aventura en un exilio que lo lleva hacia la ciudad de Boston en los Estados Unidos, terminando su bachillerato en ciencias en la Universidad de Harvard y luego concluir su maestría en educación en la Universidad de Massachusetts. Vive más de la mitad de su vida en los fríos invernales del noreste norteamericano para, luego de 25 años como educador, retirarse con esposa e hijos a Las Filipinas, desde donde ahora escribe.

Leave a comment